Los tipos de innovación hacen referencia a las distintas formas en las que una idea nueva puede generar cambios reales, ya sea en productos, servicios o procesos o incluso en la forma en la que se organiza una empresa. Un ejemplo sencillo: no es lo mismo mejorar poco a poco una app que crear una totalmente nueva que cambie cómo usamos el celular.

En este contexto, formarse en temas de innovación es cada vez más importante. Programas como la Maestría en Innovación y Desarrollo de Negocio o un MBA de UNIR ayudan a entender cómo aplicar un buen modelo de innovación en organizaciones reales. A continuación, vamos a profundizar sobre los tipos, niveles y ejemplos más comunes de innovación que nos ayuden a entender el tema.
¿Qué niveles de innovación existen?
Empecemos por definir bien qué es la innovación en el mundo empresarial. Según Repsol, la innovación “tiene el objetivo de evolucionar para aportar soluciones eficaces y mejorar la calidad de vida de los clientes y de la sociedad en general. Por ello, la aplicación de la innovación supone una ventaja competitiva respecto a la competencia. En la actualidad es más necesaria que nunca, ya que vivimos en un mundo cambiante, en el que es imprescindible adaptarse constantemente a nuevos entornos y a la exigente demanda de los consumidores.
En este sentido, la clasificación de innovación tiene una gran importancia estratégica y de proceso, ya que determina dónde está innovando la organización (en el modelo de negocio, en el producto final, en el proceso de fabricación…)”. 1
Niveles o grados de innovación
Los principales grados de innovación son tres y se refieren al nivel de cambio que causan en la sociedad o el mercado.
- La innovación incremental, que mejora algo que ya existe.
- La innovación radical, que introduce un cambio totalmente nuevo.
- La innovación disruptiva, que transforma por completo un mercado o la forma en que las personas hacen algo.
Tipos de innovación
Existen distintos tipos de innovación empresarial, y cada uno responde a una necesidad diferente. No todas las empresas innovan de la misma manera ni con el mismo objetivo. Algunos de los principales tipos son:
- Innovación tecnológica
- Innovación organizativa
- Innovación social
- Innovación educativa
- Innovación de producto
- Innovación de proceso
Cada uno de estos tipos de innovación puede combinarse con otros y formar parte de un mismo modelo de innovación, dependiendo del sector y del contexto de la empresa.

Ejemplos de cada tipo de innovación
Para entender mejor los tipos de innovación empresarial, veamos ejemplos cercanos. La innovación incremental puede ser cuando la empresa mejora poco a poco su producto, como una versión de un celular con mejor cámara o batería o actualiza el software. No es algo totalmente nuevo, pero sí más útil para el usuario.
La innovación radical, en cambio, ocurre cuando aparece algo que no existía, como las plataformas de streaming que reemplazaron el alquiler de DVDs. En el caso de la innovación tecnológica, ejemplos claros son los pagos digitales o las billeteras electrónicas, que cambiaron la forma en que manejamos el dinero.
También encontramos la innovación social, como proyectos que usan tecnología para mejorar el acceso a la salud o la educación en poblaciones vulnerables. La innovación educativa, podemos notarla con el uso de plataformas virtuales, las clases online o híbridas y las nuevas metodologías que facilitan el aprendizaje. Finalmente, la innovación organizativa se ve muy claramente en empresas que cambian su estructura de trabajo, apuestan por equipos ágiles o permiten el trabajo remoto.
¿Cómo implementar la innovación en una empresa?
Implementar innovación no significa tener “ideas locas” todo el tiempo. Primero, es importante entender el contexto y definir qué tipos de innovación necesita la empresa. Algunas organizaciones requieren mejoras internas, mientras que otras buscan lanzar algo totalmente nuevo al mercado.
Un buen punto de partida es crear una cultura abierta al cambio, donde las personas puedan proponer ideas sin miedo. Luego, se debe elegir un modelo de innovación claro, establecer objetivos realistas y medir resultados. La innovación no siempre funciona a la primera, pero aprender del error también forma parte del proceso.
En conclusión, conocer los tipos de innovación, sus niveles de innovación y grados de innovación permite tomar mejores decisiones, adaptarse al cambio y generar valor real, tanto en empresas como en la sociedad.
Referencias bibliográficas:
1 Repsol, Tipos de innovación, Convirtiendo retos en oportunidades –
https://www.repsol.com/es/energia-avanzar/innovacion/tipos-de-innovacion/index.cshtml







